#Especial | Bullying, omisiones y violencia: el lado oscuro de las aulas potosinas

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Todas las atrocidades que a diario se observan en las noticias confirman la descomposición social que desde hace tiempo padece el país y San Luis Potosí. Desafortunadamente, mucha de la violencia tiene su origen en uno de los santuarios que dejaron de serlo hace tiempo: las escuelas.

Omisiones de docentes y el director de una escuela secundaria en la capital potosina, provocaron que problemas y diferencias entre alumnas y alumnos se convirtieran en bullying o acoso escolar, pero posteriormente en la comisión de lesiones.

Así lo informó la Recomendación No.03/2026 de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), dirigida a la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE).

La documentación de violación de derechos humanos deja claro que, de acuerdo con las versiones de las víctimas y victimarios, el conflicto surgió en octubre del 2025 derivado de acusaciones mutuas que nunca fueron atendidas principalmente por el director.

De acuerdo con la denuncia de la madre, a partir del 15 de octubre, una de sus hijas comenzó a ser víctima de acoso escolar verbal por parte de 3 compañeras, las dos primeras de grupo de ella mientras que la tercera estaba en el grupo D de primer grado.

Explicó que, si bien las diferencias se generaron en un evento externo al plantel escolar, lo cierto es que, desde esa fecha, el acoso escolar comenzó a escalar en el interior de la secundaria, al grado de llegar a violencia física.

Para aminorar el acoso, la alumna fue cambiada de grupo, sin embargo, al menos dos estudiantes del grupo F de primer grado emitieron agresiones verbales, al igual que a través de redes sociales (WhatsApp e Instagram).

Incluso el día 8 de diciembre de 2025, un audio de una estudiante del grupo E de primer grado, advierte el señalamiento de “por fin una excusa para madrearse” a la alumna. Finalmente, el 17 de diciembre de 2025, un grupo de estudiantes liderados por una de ellas, la agredieron físicamente en la escuela.

Por ataque perpetrados por cuatro alumnas, la alumna acosada perdió el conocimiento por unos momentos y luego fue trasladada a un hospital, en donde se determinó como diagnóstico contusión en cabeza, cervicalgia y esguince cervical.

¿A DÓNDE VA LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA?

“Hola, quiero quemarla, la cambiaron de salón, le hacía bullying (sic) a todos, se lo devolvieron y se puso de sufrida y es una ofrecida” y “Holuuu (sic) quiero quemarla, pero se cambió porque según sus ex amigas le hacían bullyng (sic) y la tratábamos mal, cuando en realidad es una vil (sic) mentirosa y también se inventó que en la primaria la aventaron del segundo piso”, son algunos de los mensajes que lanzaron los escolares agresores en contra de la niña acosada en grupos de Telegram.

Como medida de intervención, la dirección decidió que todo el grupo de primero F iniciara las clases a distancia a partir del 12 de enero del 2026, en razón de que se tendrían que realizar las investigaciones pertinentes para el deslinde de responsabilidades sobre la agresión física.

No obstante, ante la desinformación generada a toda la comunidad, el 21 de enero un grupo de padres de familia cerraron el acceso al plantel, argumentando “despidos injustificados” de algunos integrantes de la plantilla docente y directiva, y realizaron acusaciones directas en contra de la alumna acosada y sus familiares.

Por el ataque, la víctima sufrió lesiones de consideración, consistentes en contusión en cabeza, cervicalgia, esguince cervical, según consta en la nota médica expedida por el área de atención médica continua del Instituto Mexicano delSeguro Social (IMSS).

Situación por la que también acudió a ampliar la denuncia en la Unidad Especializada en Justicia para Adolescentes de la Fiscalía General de Estado (FGE), en donde se determinó emitir una medida de protección a favor la alumna.

Como parte del proceso de atención psicológica, la escolar refiere sentirse desmotivada, con miedo a relacionarse, con dificultad para estar sola y problemas para descansar, factores que han repercutido en su atención durante las clases.

La respuesta del director permite comprender porque escaló la violencia escolar, ya que fustigó estar harto de “tanta demanda” y minimizó los conflictos entre las estudiantes, porque se originó en un fiesta de cumpleaños fuera del horario y ámbito escolar.

“Todo lo ahí acontecido no compete a la situación escolar, por lo que me veo imposibilitado a dar detalles, causas o diferencias que ahí se hayan suscitado y no habiendo razón para que la escuela tenga que aplicar la normatividad”, declaró en respuesta a la SEGE.