Tamaulipas.- Especialistas en conservación, activistas ambientales y expertos en ecosistemas costeros hicieron un llamado a que el proyecto del Dique Moralillo sea sometido a una evaluación ambiental integral, al advertir que su construcción podría comprometer miles de hectáreas de manglar y alterar el equilibrio de humedales estratégicos para el sur de Tamaulipas.
Durante un encuentro con estudiantes de posgrado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Adrián Varela Echavarría, director de Conservación de Pronatura Noreste, sostuvo que las grandes obras hidráulicas deben analizarse no solo por su viabilidad técnica y financiera, sino también por sus consecuencias ecológicas.
El especialista estimó que el proyecto podría afectar alrededor de 2 mil hectáreas de manglar, un escenario que calificó como preocupante debido a la función que estos ecosistemas desempeñan en la regulación del agua, la productividad pesquera, la protección costera y la adaptación frente al cambio climático.
Además, cuestionó que mientras se plantea una nueva infraestructura de gran escala, algunos de los diques que actualmente sostienen el sistema lagunario continúen operando con reparaciones provisionales, incluso mediante costales de arena.
¿Qué es un manglar?
Los manglares son ecosistemas costeros conformados por árboles y arbustos capaces de desarrollarse en zonas donde se mezclan el agua dulce de los ríos con el agua salada del mar. Se localizan en estuarios, lagunas costeras y humedales, y son considerados uno de los ecosistemas más importantes del mundo por los múltiples beneficios ambientales que ofrecen.
Además de servir como refugio y zona de reproducción para peces, camarones, jaibas, ostiones, aves migratorias y otras especies, funcionan como una barrera natural que protege las costas frente a huracanes, tormentas e inundaciones, reducen la erosión y ayudan a almacenar grandes cantidades de carbono, contribuyendo a mitigar los efectos del cambio climático. Especialistas advierten que, una vez destruidos, los manglares son extremadamente difíciles de recuperar, por lo que su conservación resulta fundamental para garantizar el equilibrio ecológico y la disponibilidad de recursos naturales.
Manglares, pieza clave para la región
Los especialistas coincidieron en que los manglares representan mucho más que una barrera vegetal. Su presencia permite proteger las costas de tormentas, conservar la biodiversidad, mantener la calidad del agua y respaldar actividades económicas como la pesca y la agricultura.
El proyecto del Dique Moralillo contempla una obra hidráulica sobre el río Pánuco, en los límites entre Veracruz y Tamaulipas, con el objetivo de fortalecer el suministro de agua para la zona conurbada de Tampico, Ciudad Madero y Altamira.
Sin embargo, debido a su cercanía con humedales y manglares vinculados al estuario del Pánuco, especialistas consideran indispensable estudiar con detalle los posibles cambios en el flujo del agua, la salinidad y la conectividad de estos ecosistemas antes de ejecutar cualquier intervención.
«Destruir un manglar es destruir la vida»
La activista ambiental Abianez Sánchez Gallardo afirmó que la pérdida de manglares implica la desaparición del hábitat de numerosas especies y afecta directamente el equilibrio ecológico.
Explicó que estos ecosistemas sirven como refugio y zonas de reproducción para jaibas, camarones, ostiones, peces y aves migratorias, además de funcionar como barreras naturales contra la erosión, las inundaciones y los fenómenos meteorológicos extremos.
También señaló que en el sur de Tamaulipas y el norte de Veracruz existen cinco especies de manglar cuya conservación resulta indispensable para proteger la biodiversidad y sostener la actividad pesquera.
Como ejemplo de su resistencia, recordó que durante la reciente sequía que afectó al sistema lagunario de la región, los manglares fueron prácticamente la única vegetación ribereña que logró sobrevivir.
Asimismo, llamó a fortalecer la educación ambiental para que las nuevas generaciones comprendan la importancia de estos ecosistemas y las consecuencias de su deterioro.
Alertan por erosión del litoral
Por su parte, el oceanólogo Marcelo René García Hernández advirtió que la desaparición de manglares ya está acelerando la erosión costera en distintos puntos del sur de Tamaulipas.
Explicó que estos ecosistemas amortiguan el impacto del oleaje, retienen sedimentos, filtran el agua y ayudan a mantener la productividad de lagunas y estuarios, funciones que no pueden reemplazarse fácilmente mediante reforestaciones convencionales.
El especialista indicó que el crecimiento urbano y algunos desarrollos turísticos han reducido la superficie de manglares en diversas zonas, entre ellas la Laguna del Carpintero, situación que ha contribuido al deterioro del litoral.
Ante este panorama, insistió en que la prioridad debe centrarse en prevenir su destrucción mediante una mejor planeación territorial, vigilancia ambiental y participación ciudadana.
Pronatura impulsa conservación basada en evidencia
Pronatura es una organización civil dedicada a la conservación de la biodiversidad en México, enfocada en la protección y restauración de ecosistemas como selvas, bosques, manglares, humedales y zonas costeras.
Además de desarrollar proyectos de conservación y adaptación al cambio climático, la organización colabora con autoridades, comunidades y sectores productivos para impulsar políticas públicas sustentadas en evidencia científica.



