Jefe policiaco de Ciudad Fernández decomisa cargamento de cigarros y mezcal, no da parte a FGR y lo vende

Ciudad Fernández, S.L.P.- Se dice que a finales de abril de 2020, el director general de Seguridad Pública Municipal de Ciudad Fernández, Alfredo Farías alias “Capitán”, arrestó a un automovilista, identificado como Mauricio A., al que le decomisó un cargamento de cigarros y mezcal apócrifos. El presunto fue remitido a la barandilla municipal y para recuperar su libertad tuvo que pagar 30 mil pesos.

Entre la tropa fernandence se rumora que el detenido se negó a pagar cuota al jefe, por lo que tuvo que pagar los 30 mil a cambio de su libertad.

“El Capitán”, añorando las estrategias de seguridad implementadas en la delegación Gustavo A. Madero, de donde es originario, decidió no dar parte a la Fiscalía General de la República, como estipula el reglamento y, bien listillo, dicen, vendió la mercancía en tiendas y comercios de Ciudad Fernández, sacando así doble ganancia.

Todo hubiera quedado en un bonito recuerdo de una ganancia fácil, sin embargo a principios de esta semana Mauricio A., el propietario de la camioneta y la mercancía, se presentó en la Policía Municipal de Ciudad Fernández para reclamar se le devolvieran sus posesiones.

Mauricio A., de 31 años de edad, con domicilio en la capital potosina, se habría enterado de que “el Capitán” vendía en las comunidades de Ciudad Fernández su mercancía, por lo que exigió que se la devolviera.

“El Capitán” para evitar un escándalo, de inmediato ordenó la aprehensión del Mauricio A., lo que viola el debido proceso ya que la detención no se llevó a cabo en el proceso de un hecho con apariencia de delito, tampoco tenía orden de aprehensión por cumplimentarse.

El chismerío está de a peso. Todos están al pendiente para conocer el desenlace de la trama ya que “el Capitán” suda las de Caín, pues ahora no sabe cómo justificar la aprehensión de Mauricio A., tampoco hay justificación de por qué no puso a disposición de la Fiscalía General de la República la mercancía decomisada que, para colmo ya no existe pues ya fue vendida y tampoco hay registro de los 30 mil pesos que pagó el detenido para recobrar su libertad en abril pasado.

Amparamos la presente información en el artículo sexto constitucional